Los mayores costes asociados a las aplicaciones de negocio residen en el proyecto de desarrollo que es necesario acometer para adaptarlas a la realidad concreta de cada empresa e integrarlas con el resto de aplicaciones preexistentes. Reducir los plazos -y por tanto, los costes- de esta integración al máximo posible, es un objetivo fundamental en el diseño de la arquitectura de las aplicaciones de negocio. Para ello se busca la máxima flexibilidad, de forma que se garantice que la plataforma tecnológica no se estanque y pueda evolucionar para adaptarse a los cambios en las necesidades del negocio, acomodando nuevas aplicaciones de forma ágil y sencilla, según sea necesario.

Hasta hace poco tiempo era habitual que se desarrollasen aplicaciones separadas para procesos de negocio distintos, las cuales no estaban diseñadas para tener conciencia de la existencia de otras aplicaciones. Esto suponía que cuando surgía la necesidad de que dos aplicaciones se comunicasen entre sí, o compartiesen una misma estructura de datos, era necesario desarrollar una interfaz específica, basada típicamente en las APIs de ambas aplicaciones.
En la actualidad, es práctica habitual utilizar interfaces estándares para la comunicación entre aplicaciones, como los Web Services. Esto facilita la implantación de aplicaciones horizontales de soporte a otras aplicaciones, que realizan funciones comunes a varios procesos de negocio (por ejemplo, la aplicación de contabilidad de un banco o la aplicación de gestión de la cadena de suministro de una empresa de distribución).
También está generalizado el desarrollo de nuevas aplicaciones siguiendo un modelo de tres capas, en el que la presentación, la lógica de la aplicación y los datos, estén claramente separados. Esta separación en capas proporciona una gran flexibilidad y ahorro de costes. No sólo permite consolidar cada capa en un tipo de servidor idóneo para esa función, sino que permite reutilizar componentes entre todas las aplicaciones.
La separación y consolidación de la capa de datos resulta especialmente significativa, ya que permite disponer de toda la información de la empresa en una sola base de datos, evitando duplicidad o incoherencia de la información.
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